Continuidad operativa bajo presión y el rol de la protección de activos

El inicio de 2026 volvió a poner en evidencia una realidad conocida por la industria minera: la continuidad operativa sigue estando fuertemente condicionada por la gestión de activos críticos. Durante enero, distintos reportes del sector destacaron cómo los tiempos de reposición de componentes, mantenciones mayores extendidas y desgaste acelerado continúan impactando la disponibilidad de equipos.

Este escenario ocurre en un contexto especialmente exigente. Con precios del cobre en niveles históricamente altos y una presión creciente por cumplir planes productivos, cada detención no planificada tiene hoy un costo mucho mayor. Cuando un activo crítico falla o debe salir de servicio por desgaste severo, la operación completa queda expuesta.

Frente a esta realidad, la industria está reforzando una tendencia clara: reducir la probabilidad de falla antes de que esta ocurra, extendiendo la vida útil real de los equipos y desacelerando los mecanismos de desgaste. La protección de superficies, el control de abrasión y corrosión y las reparaciones intermedias se vuelven herramientas clave para sostener la operación mientras se gestionan mantenciones mayores o reposiciones.

Desde MDI, este contexto está directamente alineado con nuestro trabajo. A través del suministro de recubrimientos Nanocomplex, pastas cerámicas y soluciones orientadas a la protección de activos, apoyamos estrategias de mantenimiento enfocadas en ganar tiempo operativo, reducir riesgos y evitar detenciones prolongadas.

La reflexión que deja este inicio de año es clara: cuando la reposición no es inmediata, proteger los activos existentes se vuelve una decisión operacional crítica. En un entorno de alta exigencia productiva, la protección deja de ser un complemento y pasa a ser parte de la continuidad del negocio.

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