Durante los primeros meses de 2026, distintos reportes internacionales y análisis sectoriales han coincidido en un punto clave para la minería: la gestión de activos y el control de costos de mantenimiento se han transformado en prioridades estratégicas.
El informe Mine 2026 de PwC destaca que, en un escenario de alta exigencia productiva y presión sobre márgenes, las compañías mineras están enfocadas en optimizar costos operacionales sin comprometer disponibilidad ni seguridad. Parte importante de ese desafío está en la gestión eficiente del mantenimiento y la extensión de vida útil de activos críticos.
En la misma línea, el reporte Tracking the Trends 2026 de Deloitte señala que la confiabilidad operacional y el control del desgaste son factores determinantes para sostener competitividad en ciclos de alta producción. La recomendación es clara: avanzar hacia estrategias preventivas y predictivas que reduzcan detenciones no planificadas y mejoren desempeño de equipos.
Estos análisis reflejan una realidad que las faenas conocen bien:
el verdadero costo del desgaste no está solo en el repuesto, sino en la pérdida de disponibilidad y en el impacto productivo de una detención inesperada.
En ese contexto, la industria está reforzando un enfoque que combina:
Mantención planificada rigurosa.
Protección temprana contra abrasión y corrosión.
Extensión de vida útil de componentes críticos.
Reducción de intervenciones correctivas mayores.
Desde MDI, esta tendencia está alineada con nuestro trabajo diario. A través del suministro de soluciones como Nanocomplex, pastas cerámicas y materiales especializados, apoyamos estrategias orientadas a reducir desgaste, proteger activos y mejorar confiabilidad operacional.
En un escenario donde cada hora de operación cuenta, proteger los activos deja de ser una acción correctiva y pasa a ser una decisión estratégica.

